martes, 13 de enero de 2015

ORGULLOSO


Sé que te sientes orgulloso de mí aunque no me lo digas, pero me lo dicen tus ojos.



No quiero forzar tus palabras, me gusta que me admires en silencio, como si de un pecado escondieses. Es una situación que me da ternura. Sé que si no me lo dices no es por cobardía aunque no sé muy bien la cuestión, puede que no encuentres un momento oportuno para comentármelo. Pero no me importa, porque tus ojos te delatan en cuanto te hablo de mis cosas y tú me demuestras interés escuchándome. Y es que no necesito que me digas cosas bonitas si tú con tu actitud me estás demostrando más de lo que tus palabras me puedan decir, prefiero mil veces un gesto honesto que unas palabras educadas sin acompañamiento de la acción.


Eso sí, espero que un día te atrevas a decírmelo, no vas a encontrar el momento perfecto, pero tú encontraras el sitio y el día oportuno. Confío en ti. Mientras tus ojos te sigan delatando, yo me quedo con tu mirada de ternura y comprensión, aunque haya momentos que no entiendas nada de lo que te digo pero tú estás ahí, apoyándome. Yo esa mirada la admiro y la llevo conmigo porque es también para mí un aliciente para tener fuerzas y seguir adelante.

Gracias a tí. ;-)