domingo, 10 de febrero de 2013

TÚ ME ENSEÑAS


Lo último que he enseñado es la tabla del multiplicar del tres y siento que estoy volviendo a mi infancia donde todo es natural no hay dobles lecturas ni dobles intenciones; donde todo es simple y transparente; donde todo lo que das enseguida te lo devuelven con el agradecimiento de una sonrisa o un gesto de victoria.

Volviendo a estudiar las matemáticas sin usar la calculadora, los ríos, nombre de los países, recordando las reglas de las tildes en los acentos y leyendo de nuevo poesías. Y con la ilusión de estudiar con ellos las lecciones de los libros ya olvidadas, que para ellos es un mundo y para mí simplemente un recordatorio a mi memoria en una esquina arrinconada.

Solamente puedo ayudar dejando a vuestra disposición mi tiempo. Y no me siento robada porque me quitéis esos minutos de tiempo de mi vida, ya que soy egoísta y estoy con vosotros por el placer de sentir que estoy siendo útil.

Me volveis a enseñar cosas que ya he olvidado, las travesuras, los pequeños engaños para no hacer la tarea, las sonrisas cómplices y la alegría de saber que la lección está aprendida.

Y por todo ello os doy las gracias porque al final sois vosotros lo que me enseñáis de nuevo.


martes, 29 de enero de 2013

ANGELITO



Con tan sólo tres años y un nombre precioso de mes de calendario, partió sin más ruido, dejándonos como eco sus risas por los pasillos del hospital, compartiendo con todos su alegría con generosidad, jugando con todos los niños que compartían con ella ese espacio donde olvidan por un momento que están allí por estar enfermos. Unos compartieron con ella horas, otros días y otros más largo tiempo. 

Ella fue y volvió muchas veces, y cuando volvía era por una larga temporada, pero siempre adaptándose a los cambios de personas, a nuevos médicos y enfermeras, a nuevos compañeros de juegos, pero ella siempre con su risa en sus labios, y en todos dejó huella.

Pero ella volvió para no irse más, se despidió un día como siempre con la mano que no estaba sujeta a ese incomodo gotero que le servía de monopatín por los pasillos para llegar la primera para estar con nosotros y la última en irse en el toque de queda de la hora de la cena.

Y es que nos diste ejemplo a pesar de tu juventud recordándonos lo efímera que es la vida. Y a pesar de tu inocencia eras sabía en cómo disfrutar la vida, nunca una queja, nunca un llanto más allá de lo permitido y siempre cariñosa hasta con los desconocidos. 

Fuiste un angelito para todos nosotros, fue un privilegio el conocerte.

Ahora estés donde estés no sufres más, no más operaciones ni pinchazos, ahora solamente tendrás que jugar y dibujar como a ti tanto te gusta. 

Quiero que sepas que no te echaremos de menos porque siempre te llevaremos en el corazón. 

jueves, 3 de enero de 2013

ESPERO QUE LO ENTIENDAS




ME DOY PERMISO PARA...

Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia,
de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...

No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer.
Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor
humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas

Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo
hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser
perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme
culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.

Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.

Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.

Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.

Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.

Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.

Prefiero las relaciones menos densas.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que
me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es
sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Elijo lo que me da salud y vitalidad.

Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de
despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

JOAQUÍN ARGENTE

miércoles, 2 de enero de 2013

SILENCIO...



Respeto la actitud de mantener el silencio, pero no la comparto. Es de sabio mantener el silencio para meditar pero después hay que saber cuando callar y cuando hablar.

Toma tu tiempo de silencio para pensar antes de hablar pero has de hablar para que te puedan entender.

CUANDO CALLAS (GEORGE ELIOT)

Guardar silencio puede ser una muestra de sabiduría y prudencia, pero también un signo de temor y complicidad.

Cuando callas, también hablas de ti mismo.

Cuando callas un secreto, conozco tu fidelidad de amigo.

Cuando callas tu propio dolor, conozco tu fortaleza.

Cuando callas ante el dolor ajeno, conozco tu impotencia y tu respeto.

Cuando callas ante la injusticia, conozco tu miedo y tu complicidad.

Cuando callas ante lo imposible, conozco tu madurez y dominio.

Cuando callas ante la estupidez ajena, conozco tu sabiduría.

Cuando callas ante los fuertes y poderosos, conozco tu temor y cobardía.

Cuando callas ante lo que ignoras, conozco tu prudencia.

Cuando callas tus propios meritos, conozco tu humildad y grandeza.

El Silencio es el tiempo donde el sabio medita.

Siembra para ser tú mismo...

lunes, 31 de diciembre de 2012

EL JUGO DE LA VIDA


Y si me preguntas porqué como despacio, es por que estoy viviendo el presente. Voy comiendo despacio y saboreando despacio, disfrutando de cada bocado.

Como despacio y voy reconociendo todos los sabores, aunque alguna vez haya alguno que no lo conozca o que mi memoria no alcance a recordarlo, pero después al identificarlo pasa a ser parte del baúl de mis recuerdos.

Es ese trozo de comida que meto en mi boca, saboreando y degustando con los sentidos, previamente la vista y el olfato para pasar al gusto. Dando el placer a la persona que ha cocinado de no engullir como un pavo tal menester que su tiempo ha llevado. Dos horas cocinando y en 5 minutos todo acabado.

Disfruto de cada bocado como sí ese fuera el último en comer. Y con el regocijo de saber que viene otro después. Quizás de lo mismo o de otros sabores: dulces, salado, amargo, insípido, soso, etc. Y después con el tiempo y la digestión ves si quieres repetir más veces del mismo plato o ya te has empachado y buscas otros más afines a tu día a día y solamente dejes ese tipo de comida para alguna ocasión especial. Porque voy buscando la sencillez de los platos, que no sean fritos ni precocinados,que sean caseros y hechos con tiempo y ternura.

Y a pesar la intolerancia que tengo a distintos alimentos, sé que cuando pase el tiempo y elimine mi cuerpo su toxicidad podré disfrutar nuevamente de ellos.

domingo, 23 de diciembre de 2012

LA MARIONETA


Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...

No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

Gabriel García Márquez

domingo, 16 de diciembre de 2012

AMOR vs ORGULLO


No es tan fácil diferenciar el amor propio del ego y este último el que muchas veces no nos deja avanzar en nuestra vida. Es el ego como orgullo el que nos da malos consejos, nos altera, el que nos hace pensar en la peor de las situaciones, el que nos hace actuar de manera acelerada...en definitiva, el que no nos deja fluir. Puede que sea una lucha constante entre ellos o por lo menos yo, que intento que mi orgullo, mi ego no me domine.

Es sobretodo cuando voy a actuar en situaciones un poco comprometidas cuando mi ego florece con todo su esplendor, no dejándome ver de forma objetiva la realidad de la situación y poniéndome en la peor de las tesituras haciéndome creer que es mi dignidad la que me está dando la voz de alarma.

Por lo que he de actuar con cautela cuando mi ego aparece a traición sin avisar para incordiarme.

Y creo que es la paciencia la que me demuestra si es el ego o no el que está en mi cabeza hasta que vea con claridad la actitud que debo de tomar.

Es difícil, pero no imposible diferenciar mi amor propio de mi ego. Pero a medida que voy conociendome, voy conociendo mejor a mi "Pepillo Grillo" que está en mi cabeza.

Y cuando estoy con esa lucha y en mi cabeza retumba una serie de pensamientos, sé que con paciencia y meditación daré con la clave y que actitud asumir sin que mi orgullo aparezca.

martes, 11 de diciembre de 2012

EN LA CUENTA ATRÁS...


Ya en los últimos días de lo que queda de año, como ya voy a hacer todos los años el inventario de las metas conseguidas y de las que no. 

Puedo sentirme dichosa porque ha habido muchos cambios en mi vida, sobretodo en el modo de pensar y de ver la vida, intentando volver a ser la de antes pero con las lecciones aprendidas.

Y, jamás pensé que iban a cambiar tantas cosas en tan poco tiempo. Puedo decir que como empecé el año 2012 a como va a terminar, han cambiado muchas cosas, cosas que daba por hechas e inamovibles y fueron borradas, cosas jamás pensadas que sucedieron, gente nueva que entró en mi vida y gente que salió, sentimientos que cambiaron, la tranquilidad que al fin llegó, venda en los ojos que por fin se cayó, nuevos sueños y expectativas que se crearon, objetivos que se consiguieron, conversaciones pendientes que se dieron y las que no fueron guardadas en el arcón del olvido, poder mirarme en el espejo sin ningún resquemor, dejar de tener miedo al que dirán, heridas que se cerraron y cicatrizaron, aceptando situaciones que la vida nos pone por delante y no tiene el fin deseado, dejando fluir que las cosas pasan cuando tienen que pasar y asimilando que hay cosas que no tienen porque pasar nunca..., volviendo a saltar las olas sabiendo que sé nadar mejor.

De los objetivos que me marqué, solamente me quedan tres pendientes, pero que ya están puestos en marcha para su consecución.

Por lo tanto, me puedo decir que el recuento de este año es bueno, pero voy a hacer todo lo que esté en mi  mano para que el año que viene sea mejor.

PD: Gracias a mí que soy la primera fan de mi misma e intentando no olvidar jamás lo aprendido siendo consciente de todos mis pasos.



sábado, 24 de noviembre de 2012

A VECES...



Por que en esta vida todo es relativo y no podemos dar nada por sentado:

A veces  es bueno pensar y otras es mejor actuar;
A veces lo que parece perfecto, descubro que no lo es;
A veces empiezo desde cero y olvido todo lo anterior;
A veces es mejor callar y otras es mejor hablar;
A veces las imperfecciones es lo que más hecho en falta;
A veces quiero congelar el momento y otras quiero salir corriendo;
A veces me hago la tonta y hago creer que no me he dado cuenta;
A veces hay personas que me alegro haber conocido y otras que no;
A veces tengo que ser más egoístas y menos generosa para que me valoren;
A veces cuanto más me empeño que salga bien, más cuesta;
A veces cuanto más intento hacer sonreír y hacer feliz a los demás, menos lo consigo;
A veces la vida no es justa;
A veces los demás me ponen una etiqueta que no va conmigo;
A veces prejuzgo a los demás sin darme cuenta;
A veces digo: "hasta aquí" y ahí está mi límite;
A veces quisiera llorar pero las lágrimas no me salen;
A veces mi sonrisa es fingida;
A veces hiero a las personas que más me importan;
A veces cierro la puerta para  poder abrir otras:
A veces me empeño en conseguir cosas que no están a mi alcance;
A veces sigo luchando por causas perdidas;
A veces tengo la sensación de que está ya todo dicho;
A veces creo que ya nada me puede sorprender pero no es así;
A veces las personas que están a tu alrededor te sorprenden;
A veces los sueños cumplidos no me hacen tan feliz;
A veces no hay nada más que comprender y el silencio lo dice todo;
A veces el pasado me ha hecho pasar una mala jugada;
A veces los grandes errores son las mejores lecciones que he tenido que vivir;
A veces no he valorado lo que he tenido hasta que lo he perdido;
A veces, el daño que me han hecho o he hecho es irreparable;
A veces seguir el consejo de los amigos no es la respuesta más acertada;
A veces quien antes me hacía reír, ahora es solo una sombra en mi vida;
A veces, las cosas no son lo que parecen ni las personas tampoco;
A veces de quien menos te lo espera te ofrece lo que realmente necesitas.
A veces soy ángel y otras demonio.

KARESANSUI (MARIA GUADALUPE MUGIA TISCAREÑO)

A veces, sólo a veces...
Retirarse no es rendirse,
ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía

y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse,
y el silencio no tener qué decir.
Quedarse quieto no es por pereza,
ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse,
ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando,
ni el cielo ganas por bien sufrir.
Y las condenas no son eternas,
ni por perdones vas a morir.
A veces, sólo a veces...
Hace falta lograr soltarse,
izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que el viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer.

sábado, 17 de noviembre de 2012

NO DESEO...


No deseo un cuerpo
Deseo un abrazo

No deseo halagos
Deseo que me escuches

No deseo unos labios
Deseo un beso

No deseo ser mejor persona
Deseo sentirme mujer

No deseo estar sola
Deseo que respetes mi independencia

No deseo sexo
Deseo Amor.

No deseo hablar contigo
Deseo comunicación.

No deseo que me riñas
Deseo que me enseñes.

No deseo que me perdones
Deseo que me comprendas.

No deseo que me cuentes todo.
Deseo sinceridad, confianza y respeto.

No deseo ser necesaria
Deseo ser querida.

No deseo explicaciones
Deseo comprenderte.

No deseo posesiones
Deseo sentimientos.

No deseo tenerlo todo
Deseo compartir.

No deseo solamente recibir amor
Deseo también dar.

jueves, 8 de noviembre de 2012

ME GUSTAN LAS COSAS SENCILLAS


Me gustan las cosas sencillas y no por ello quiere decir que sean vulgares. 
No me gustan las complicaciones aunque hay veces que yo misma me acabo complicando la vida, por callarme y no hablar claro o por no haber sabido expresarme lo suficientemente bien como para que me haya entendido la otra persona.
Me gusta cantar a todas horas.
Me gusta reirme sola.
Me gusta llorar con una película.
Me gusta viajar y conocer nuevos sitios
Me gusta coger la cámara de fotos e inmortalizar momentos, paisajes, monumentos, ... pero sobretodo a las personas que me acompañan y luego ver las fotos y recordar.
Me gusta dormir y sobretodo dormir la siesta.
Me gusta ducharme con agua muy caliente.
Me gusta irme a pasear por la playa con Otto o sentarme en la arena y sentir el olor del mar y ver las olas y su sonido y sentir en mis manos la arena.
Me gusta tomarme una cerveza con grata compañía.
Me gusta sentirme querida.
Me gusta ser parte de la vida de otra persona.
Me gusta que me hablen claro.
Me gusta sentir como crezco como persona.
Me gusta tomar un vaso de leche caliente antes de dormir.
Me gustan las vacaciones y los fines de semana.
Me gusta subrayar y escribir en una libreta las frases de los libros que más me gustan.
Me gusta escuchar música.
Me gusta leer.
Me gusta ser yo delante tuya.
Me gusta encender velas e inciensos
Me gusta dibujar y hacer manualidades
Me gusta ser una buena amiga
Me gusta que confies en mí y me cuentes cosas.
Me gusta dibujar mientras me hablan por teléfono.
Me gusta comerme los rellenos de las galletas antes.
Me gusta estar al lado de una chimenea y quedarme mirando el fuego.
Me gusta los juegos de mesas y jugar a las cartas.
Me gusta que me cuenten chistes.
Me gusta en verano andar descalza.
Me gusta que me llames.
Me gusta ir a casa de mi padre y que me tenga hecha alguna comida para llevar.
Me gusta escribir en el blog.
Me gustan los jazminez y las rosas.
Me gusta el sushi y el sashimi.
Me gustan las migas con chocolate.
Me gusta ser curiosa.
Me gusta los masajes.
Me gusta descubrir cosas nuevas.
Me gusta que me digas cosas bonitas.
Me gusta agarra una taza caliente en invierno para calentarme las manos.
Me gustan las sorpresas y me gusta sorprender.
Me gusta hacerte regalos.
Me gusta leer poesía.
Me gusta estar al sol y sentir su calor.
Me gusta el momento justo antes de iniciarse un concierto.
Me gusta mirar la luna y ver en que fase se encuentra.
Me gusta ver las sonrisas y la felicidad de los demás.
Me gusta levantarme tarde el fin de semana.
Me gusta que me cojas de la mano.
Me gusta comer.
Me gusta jugar con Otto.
Me gusta sentirme querida.
Me gusta aprender cosas nuevas.
Me gusta sentirme bien.
Me gusta la sensación de decir lo que justo necesitas.
Me gusta encontrarme dinero en los bolsos o bolsillos.
Me gusta sentirme cerca de tí y que tú estás atento.
Me gustan las caricias.
Me gusta comprar y que me cueste menos de lo que pensaba.
Me gusta darme el lujo y decir: "hoy no hago nada"
Me gusta hacer sudokus y crucigramas.
Me gusta ver programa de concursos en la tele
Me gusta ver programas de cocina.
Me gusta el olor de las sábanas limpias.
Me gusta probar algo nuevo.
Me gusta beber vino.
Me gusta montar en bici y hacer senderismo.
Me gusta que me cuentes tus cosas.
Me gusta la sensación de confianza.
Me gusta volver a casa después de viajar.
Me gusta que me abraces.
Me gusta decir todas las mañanas mi mantra
Me gusta verme en las fotos que salgo bien y con los ojos abiertos.
Me gustan los colores vivos y los morados.
Me gusta tener tan buenas amigas y amigos.
Me gusta caer bien.
Me gusta que me hagan reir.
Me gustan las chucherias.
Me gustan los karaokes y hacer el tonto.
Me gusta fingir que no lo he visto o no lo he escuchado.
Me gusta sentir el viento sacando la mano por la ventanilla.
Me gusta la tranquilidad.
Me gusta el silencio.
Me gusta ver una tormenta por la noche sobre el mar.
Me gusta las conversaciones largas.
Me gusta que me cuenten historias de mi niñez.
Me gusta hablar con mi madre todas las noches y contarle todo lo que he hecho durante el día y cuales son mis inquietudes y mis alegrías.
Me gusta el guacamole del Mercadona.
Me gusta cocinar.
Me gusta estar en casa.
Me gusta ver una pelicula en el sofá de mi casa y quedarme ahí dormida.
Me gusta que me recuerden y que me aprecien.
Me gusta hacerte reír.

Y muchas cosa más... y sigo descubriendo cosas nuevas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

APRENDIENDO A CAMINAR


Debo de aprender y aceptar que la vida es un continuo aprendizaje en la que nos vemos todos sumergidos. Es la gracia de la vida, no dar nada por hecho, siempre nos sorprende con cosas inesperadas. 

Algunas veces pienso y me digo "ya estoy harta de aprender lecciones, no me ha dado la vida suficiente lecciones como para aún seguir", pues no.  Supongo que las lecciones que me da la vida, son unas porque yo las busco y otras porque la vida es caprichosa y siempre pienso que su motivo habrá. Y es cierto, con el tiempo te das cuenta de que nada pasa por casualidad, todo tiene un porque, eso sí hay que estar ahí, al pie del cañón.

Por lo tanto, a seguir aprendiendo no hay otra.



EN EL CAMINO (RAFAEL AMOR)

En el camino aprendí
que llegar a algo no es crecer, 
que mirar no es siempre ver, 
ni que escuchar es oír,
ni lamentarse sentir,
ni acostumbrarse querer.

En el camino aprendí
que andar solo no es soledad,
que cobardía no es paz,
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir 
es silenciar la verdad.

En el camino aprendí
que la ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser
cuya arrogancia más vil
es de bruto presumir
y no querer aprender.

En el camino aprendí
que puede un sueño de amor
abrirse como una flor
y como esa flor morir
y que su breve existir
fue todo aroma y color.

En el camino aprendí
que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don
que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil
que ser un buen servidor.

En el camino aprendí
que la ternura no es doblez,
ni vulgar la sencillez,
ni lo solemne verdad;
vi al poderoso mortal
y a tontos con altivez.

En el camino aprendí
que es mala la caridad
del ser humano que da
esperando recibir,
que no hay defecto más ruin
que presumir de bondad.

En el camino aprendí
que es cuestión de conocer,
de razonar y saber,
es importante, entendí,
mucho más que lo que vi,
lo que me queda por ver.

Y QUE EL VIAJE SEA LARGO



ÍTACA (CONSTANTINO CAVAFIS)


Cuando te encuentres de camino a Ítaca, 
desea que sea largo el camino, 
lleno de aventuras, lleno de conocimientos. 

A los Lestrigones y a los Cíclopes, 
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás, 
si mantienes tu pensamiento elevado
, y selecta 
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta. 

A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si tu alma no los coloca ante ti.

Desea que sea largo el camino. 
Que sean muchas las mañanas estivales 
en que con qué alegría, con qué gozo 
arribes a puertos nunca antes vistos, 
deténte en los emporios fenicios, 
y adquiere mercancías preciosas, 
nácares y corales, ámbar y ébano, 
y perfumes sensuales de todo tipo, 
cuántos más perfumes sensuales puedas, 
ve a ciudades de Egipto, a muchas, 
aprende y aprende de los instruidos.

Ten siempre en tu mente a Ítaca. 
La llegada allí es tu destino. 
Pero no apresures tu viaje en absoluto. 
Mejor que dure muchos años, 
y ya anciano recales en la isla, 
rico con cuanto ganaste en el camino, 
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó. 
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.